Espinacas

Estamos ante un peso pesado de la nutrición. Y no lo digo sólo por el hierro sino por todas las características que tiene este vegetal tan completo. A la vez, las espinacas son las verduras más odiadas que existen. Sinceramente nunca he tenido problemas con ellas pero conozco mucha gente que hoy por hoy y siendo adultos no pueden soportarlas. Entiendo que tienen un sabor peculiar e intenso pero hay que darles una oportunidad porque son estupendas.

Hace tiempo descubrí que crudas están deliciosas. Se ha convertido en una especie de obsesión para mí que las verduras no pierdan sus propiedades así que siempre que puedo las consumo crudas porque así conservan todos sus nutrientes y no pierden agua.

Y lo de las pajas

  • Levantarte a las 6 de la mañana.

  • Enfundarte de positividad.

  • Desayunar para ser una persona de bien.

  • Irte a la playa a caminar, hacer yoga, ver amanecer.

  • Darte cuenta de que un desconocido se está pajeando a lo lejos mientras te mira.

  • Volver a casa asqueada y con ganas de cortar pollas ajenas.

  • Pues otro día más señora.

Brócoli

En mi casa se consumían cantidades industriales de coliflor y la verdad es que me encanta de cualquier manera: frita, al vapor con vinagre aceite y sal, en hervido, con bechamel… antes no estaba tan de moda el brócoli como ahora por eso yo no lo había consumido hasta hace unos años pero para mí sabe exactamente igual, quizá cambie un poco en la textura más fibrosa. Yo la vaporera la hago polvo así que normalmente la consumo lo más natural posible, para usarla de acompañamiento. Pero claro, hoy vamos a hacer una receta más completa y súper rica.

Avena

A mí me cuesta una barbaridad desayunar, qué le vamos a hacer, eso de levantarme y con la legaña puesta endiñarme entre pecho y espalda un vaso de leche con galletas me es imposible. Mi madre y yo teníamos un tira y afloja acojonante con el puñetero desayuno, de verdad, parece una tontería pero para mí era un verdadero infierno hasta el punto de que lo vomitaba. Y ni siquiera aunque me haya cenado un cacho de apio el día anterior, nada, no hay manera, no tengo hambre por las mañanas, lo siento, soy un monstruo… ¡no me mires!