Películas que me han marcado (II)

Cada vez que me pongo a hacer listas me quedo corta y decido que haré mas. Porque hay tantas y tantas películas que me han dejado una huella imborrable en mi frágil corazón que sería imposible condensarlas en una sola. Aquí va esta segunda parte de películas que me han marcado pero intuyo que habrá una tercera. Aclarar que no es segunda porque me hayan marcado menos sino por mi ya conocida fama de no saber resumir. Y lo que te rondaré, morena.

Películas que me han marcado (I)

He llegado a la conclusión de que en esta vorágine de sucesos y sensaciones llamada «vida», el cine es mi constante. Como si él fuese Penny y yo Desmond, como el hilo rojo de Ariadna y Teseo, siento que por muchos laberintos que la vida me pusiese nada podría cambiar ese sentimiento. Las películas tienen un poder absoluto sobre mí. Y aunque esa sensación me hace sentir vulnerable, es de las pocas cosas de mi vida que me alegro de que así sea.

En días totalmente arruinados a mí el cine me ha salvado. Mi mente descansa y sana por completo durante dos horas. Y eso es tan preciso, preciado y precioso para mí que siempre lo he consumido de forma compulsiva. Como una droga que te diese la felicidad instantánea ¿quién puede negarse a eso? ¿Existen los pelicólicos anónimos? No me importa, me vale la pena.