Calabacín

El calabacín es una de mis verduras favoritas. Tiene un sabor muy suave que nos permite utilizarlo casi en cualquier receta. En dietas de adelgazamiento y de mantenimiento es casi obligatorio. Ahora en verano a mí me encanta consumirlo en cremas frías, crudo en ensaladas o cortado en forma de espaguetis en un golpe de sartén.

Es muy importante lavar bien las verduras, sobre todo las que crecen en la tierra, porque pueden contener cantidad de bacterias y pesticidas. Estos últimos pueden interferir directamente en nuestras hormonas impidiendo que funcionen correctamente cosa que no nos conviene a nadie. Si no te puedes permitir comprar alimentos orgánicos (que también debes lavar) tienes que lavarlas concienzudamente aunque las vayas a pelar. ¿La mejor manera? Sumergirlas en agua unos 20 minutos. Yo les añado un chorrito de vinagre por aquello de la sabiduría de las abuelas.

Lentejas

¿Cómo es posible que haya tantísima gente que no sabe hacerse unas buenas lentejas? Gente joven que no sabe ni hacerse un huevo frito, un guiso o un caldo. Gente que sólo come precocinados, esa gente. Esa comida, aparte de ser cara, aunque en un principio no lo parezca, no es nada saludable. Ya no sólo por los conservantes y colorantes sino por toda la sal, azúcar refinado y saborizantes que le añaden para que esté jodidamente buena.

Patata

Puedo decir sin asomo de dudas que la patata en todas sus formas es mi comida favorita de todo el multiverso. Están deliciosas y llenan muchísimo el buche. Yo podría vivir de patatas el resto de mi vida y no me arrepentiría. Para mí una patata cocida con aceite y sal es lo más rico que existe en esta vida. Si lo pienso mucho babeo.