Semillas de chía

Estas mini maravillas son la repanocha. Se las considera superalimento porque tienen cantidad de omega 3, vitaminas, proteínas, son antioxidantes y además contienen mucha fibra, por lo que son estupendas para adelgazar puesto que mezcladas con líquido proporcionan una sensación de saciedad importante.

  • Coges un bote de cristal mediano que hayas reciclado de cualquier cosa.
  • Añades unos 45 ó 50 gramos de semillas de chía.
  • Le añades agua mineral, un poco más de la mitad del bote.
  • Agitas bien.
  • Las dejas reposar unas horas o la noche entera.
  • De repente se forma un gel raruno que junto con las semillas nos dará todo el power (para que les demos en la madre).
  • Te pones un par de cucharadas bien colmadas en la leche, el té, el zumo, o en el yogur, donde prefieras. No tiene absolutamente nada de sabor.

Una receta cualquiera podría ser esta: 200 mililitros de leche de avena, un platano maduro, 5 nueces. Bate que bate + cucharada de chía remojada. Ya tienes un mega desayuno o almuerzo bien nutritivo.

Si no te gusta pulverizar la fruta como es mi caso (odio esas modas de los smoothies) pues comete el plátano a bocaos y le echas la chía a la leche o a lo que te parezca. Hay gente que se lo pone en tostadas incluso.

Puede parecer que todo esto te va a costar un pastizal de los grandes y que te vas a arruinar. Comprar ecológico no es barato, eso es una realidad. Alimentos como la chía pueden resultar caros, pero es que la carne y el pescado también lo son. Date cuenta que si reduces en cantidad y en consumo de ciertos alimentos estás ahorrando o por lo menos compensando.

Dejar un comentario