Películas que me han marcado (I)

He llegado a la conclusión de que en esta vorágine de sucesos y sensaciones llamada «vida», el cine es mi constante. Como si él fuese Penny y yo Desmond, como el hilo rojo de Ariadna y Teseo, siento que por muchos laberintos que la vida me pusiese nada podría cambiar ese sentimiento. Las películas tienen un poder absoluto sobre mí. Y aunque esa sensación me hace sentir vulnerable, es de las pocas cosas de mi vida que me alegro de que así sea.

En días totalmente arruinados a mí el cine me ha salvado. Mi mente descansa y sana por completo durante dos horas. Y eso es tan preciso, preciado y precioso para mí que siempre lo he consumido de forma compulsiva. Como una droga que te diese la felicidad instantánea ¿quién puede negarse a eso? ¿Existen los pelicólicos anónimos? No me importa, me vale la pena.

De hecho me agobia no poder consumir tanto cine como me gustaría porque me queda tanto por ver que ni en dos vidas me daría tiempo. Y aún así, tengo un historial sobresaliente para mi edad que ya lo quisieran muchos. Así que no me quejo y aquí dejo mi legado, mis favoritas, mis imprescindibles, sin un orden concreto y a las que acudo de vez en cuando…en versión original siempre, por favorcito lo pido.

1. La vida de Adèle (2013)

Cada vez que pienso en las relaciones como concepto, mi mente siempre me remite a esta cinta. Refleja perfectamente lo intenso y también lo complicado de ellas. Esas miradas, esos besos tan extremos que no son besos, sino comerte a la otra persona de una forma literal. Los principios intensos en los que parece que no exista nada alrededor y la fragilidad del amor. Se llevó la fama de explícita pero yo pienso; si durante tres horas horas Adèle come, Adèle rie, Adèle baila y Adèle llora ¿por qué sólo nos molesta que Adèle folle?

Tremendas actuaciones, tremenda reflexión…tremenda sin más.

2. Incendies (2010)

Una mujer ha fallecido en Canadá dejándoles a sus hijos más incógnitas de las que despertaba en vida. Tendrán como misión viajar a su país de origen para descubrir quién es en realidad su padre, del que no saben nada, para así poder cerrar el círculo. A la vez que, a través de flashbacks vamos conociendo la historia de esa mujer, vemos a su hija recorriendo ese mismo camino muchos años después. Esta estructura me parece todo un acierto ya que las dos llegan a la vez a ese clímax apoteósico que te dejará con el culo torcido. Pocas películas me han impactado como esta en mi vida.

Denis Villeneuve hizo un trabajo excepcional aquí adaptando la exitosa obra teatral de Wajdi Mouawad. Consiguió con esta cinta consagrarse como uno de los directores más importantes del panorama actual. Hoy por hoy es uno de mis directores favoritos y por eso tiene más de un puesto en esta lista.

3. Dead Man’s Shoes (2004)

A esta película le tengo un especial cariño. Para mí fue como encontrarme un tesoro por casualidad y desde entonces lo guardo con recelo. En esta rocambolesca historia un hombre vuelve del ejército y descubre que unos traficantes de medio pelo le han estado haciendo la vida imposible a su hermano que es disminuido psíquico. A partir de aquí todo se desata en una espiral de venganza, dolor y absurdo que hacen que no puedas apartar la mirada.

Shane Meadows (This is England) hizo aquí lo que para mí es la piedra angular de su carrera. Es un thriller más que digno (cargado de humor inglés gracias a esos traficantes) en el que Paddy Cosidine se lleva prácticamente todo el mérito en una actuación sublime. No apta para aprensivos, avisados quedáis.

4. Donnie Darko (2001)

Si tuviera que elegir una película favorita mientras me apuntan con un arma sin duda diría esta. Creo que la he visto una cantidad indecente de veces y sigue planteándome cuestiones y desafíos para mi pobre e insignificante cerebro. Otra que descubrí por casualidad, la estaban poniendo en «la 2» una madrugada y recuerdo que esa noche no pude pegar ojo de la emoción.

Lo primero que me llamó la atención fue la cantidad de actores famosos que tiene, después que estuviese rodada en los 80, la música, y luego el conejo. ¿Es posible apartar la mirada de ese conejo? Un jovencísimo Jake Gyllenhaal hace uno de los mejores trabajos de su carrera. Lo tiene todo; crítica a la sociedad americana, amor, política, una perfecta banda sonora…pero sobre todo viajes en el tiempo. ¿Quién puede resistirse a ello?

5. La llegada (2016) 

Unas naves alienígenas aterrizan en distintos puntos del mundo. La inacción de esta especie de monolitos gigantes pone de los nervios al ejercito que pretende comunicarse con ellos sin éxito. Para poder interpretar su lenguaje, llaman a una experta lingüista para que les ayude y así descubrir el propósito de su llegada.

Y esto es sólo la sinopsis, el principio, la excusa para mostrarnos uno de los mensajes más potentes de la historia del cine. Villeneuve, nos muestra gracias a la ciencia ficción lo influyente que puede ser el lenguaje y cómo es capaz de cambiar la sociedad. No sólo culturalmente sino en la forma en que tu cerebro interpreta la información.

Para mí, que estudié traducción, que me apasionan las lenguas, su historia y lo especial de cada una, me pareció una absoluta delicia. Me asombra que hace millones de años, gracias a la capacidad del lenguaje nuestro cerebro evolucionase hasta convertirnos en seres racionales. De este poder en su conjunto trata «La llegada», aunque de una forma totalmente original porque se trata de alienígenas, perfecta metáfora que podría representar a cualquier sociedad indígena o desconocida.

Basada en un más que recomendable relato de Ted Chiang, llamado «La historia de tu vida», Villeneuve ha conseguido traspasar la pantalla. Se ha convertido en una de mis favoritas por todo lo que representa sobre el poder del lenguaje y del amor en su máxima expresión. El poso que te deja es como de «corazón lleno», si es que eso es posible de describir.

6. Alabama Monroe (2012)

Tengo que confesar que no me gustan las películas tramposas. Si mezclamos niño más enfermedad o animal sufriendo pues las lágrimas están aseguradas y no me gusta que me las arranquen sin mi permiso. Es decir, que se me da bien distinguir cuándo me estás forzando las entrañas y cuándo los sentimientos son tan naturales que no obligan a nada.

En esta cinta pasa todo de una forma tan absolutamente coherente que sólo puedes dejarte llevar. Los actores hacen un trabajo inmenso, ya que incluso hablando de algo tan duro como una enfermedad infantil te hacen sentir que al final todo valió la pena. La música country enmarca y une la historia de estos protagonistas al igual que la lucha encarnizada por salvar lo que ambos crearon. Ese amor tan puro entre dos personas se transforma en uno todavía más puro, que es el amor por un hijo. En definitiva, pocas veces podré decir que disfruté tanto de un espectáculo que manejó mi corazón a su antojo durante casi dos horas.

7. Cinema Paradiso (1988)

Tenía que estar, como no podía ser de otra manera. Uno de los homenajes más perfectos a la historia del cine pero también una oda a la amistad, a los amores imposibles y a todas las de cal y arena que la vida te puede dar.

Tornatore utiliza al pequeño Totó y al entrañable Alfredo para enseñarnos el recorrido de toda una existencia y la importancia del séptimo arte en un pequeño pueblo de Italia que en realidad podría ser cualquier parte del mundo. Qué decir de la preciosa banda sonora de Ennio Morricone y ese final perfecto imposible de olvidar. La he visto como veinte veces y siempre consigue que sea como la primera.

8. El primer día del resto de tu vida (2008)

Las relaciones familiares son, en mayor parte, lo que define a una persona y la forma en la que esa persona se relacionará con el mundo después. Los amigos, los primeros amores y cómo enfrentarse a la vida es algo que aprendemos sobre la marcha dependiendo de quién nos críe y cómo lo haga.

En esta cinta francesa se diseccionan esas relaciones con una claridad como si de una radiografía se tratase. Los integrantes de esta familia se nos presentan de una manera en apariencia sencilla pero con un trasfondo de aprendizaje y realización personal. Amo las películas que no cuentan nada pero lo cuentan todo. Las que te hacen pararte un segundo dentro del día a día y la rutina para observar lo importante.

9. The Man from Earth (2007)

La ciencia ficción es de mis géneros favoritos. Pero no por los sables láser ni los romulanos (que también) sino porque nos ofrece la oportunidad de desatar nuestra imaginación.

Los efectos especiales están bien, no nos engañemos, pero siento predilección por las buenas historias con pocos recursos. En este caso hablamos de una reunión de amigos en la que uno de ellos confiesa que es un ser prehistórico de hace 15.000 años. La historia se desarrolla en una misma estancia durante toda la película como si se tratase del «Ángel exterminador» de Buñuel. ¿Y cómo podría ser eso interesante? Pues lo es. ¿Y pasan cosas? Sí, y muchas. Demasiadas.

Personajes bien definidos y un protagonista con todo el peso de una historia tremendamente rocambolesca «The Man from Earth» es de esas películas imposibles de abandonar.

10. En un mundo mejor (2010)

Definitivamente haré una segunda lista o una tercera porque son tantas películas las que han hecho mella en mi vida que es imposible ponerlas sólo en un post.

En el caso de  «En un mundo mejor» sucumbí a un frenesí de sensaciones de lo más distintas. Las historias que aparecen en esta película están contadas a través de dos niños. Y gracias a ellos conocemos las de sus padres que de alguna manera terminan siendo la misma; guerra y violencia en distintas expresiones y entornos. Le arrebató el Oscar como mejor película de habla no inglesa a la «Incendies» de Villeneuve, que es una de mis películas favoritas y para mí se lo merecía más. Pero esta también es una película grandiosa por todo lo que cuenta. Tiene un mensaje potentísimo y algunos momentos memorables que se han quedado grabados en mi retina y en mis pensamientos para siempre.

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