El saber ocupa este lugar

En mi casa el saber sí ocupa lugar, en mi estantería y en mi mente.

Hay gente que le tiene verdadera aprensión a la lectura. Es ver un libro gordo y echarse para atrás y esto es simplemente un hábito que adquirimos desde pequeños. La sociedad ya no lee, con la llegada de la tecnología todo nos lo dan mascado y resumido. ¿Para qué vas a leer? Lo tienes todo en internet, todo lo que te hace falta está aquí, textos cortos y rápidos. Es evidente que está en manos de padres y educadores inculcar ese hábito que sólo nos aporta beneficios.

London Grammar – If you wait

Este trío británico sabe lo que se hace. Por lo pronto yo escucho este disco casi cada día como un ritual desde que lo descubrí. Por eso, y porque es de esos discos que siempre me hacen sentir que la vida es un regalo, lo he elegido para estrenar la sección. Tienen un segundo disco también espectacular pero a este le tengo un especial cariño por todo lo que representó en mi vida en un momento muy complicado para mí.

Alta fidelidad

Música. Bálsamo para el alma. Y una realidad universal: le gusta absolutamente a todo el mundo. ¿De qué más se puede decir eso? Párate a pensar, no conoces a nadie al que no le guste la música. Y si lo conoces apártalo a un sitio tranquilo, míralo a los ojos y dile con tu semblante más serio «ESTÁS MUERTO POR DENTRO».

Soul Kitchen

Cocinar puede resultar terapéutico para muchos y un grano en el culo para otros. ¿Por qué pasa esto? Hablo desde mi experiencia personal y tengo comprobadísimo que cuanto más aprecias los alimentos y el buen comer más te gusta cocinar. No sé si tiene que ver con que el hacerlo cada día se convierte en una obligación, una cuestión educacional o también influye la situación personal de cada uno. Ejemplo 1: si en mi casa desde que era pequeña he visto cocinar y me he/han involucrado en ello lo más probable es que cuando crezca me guste hacerlo a mí, lo hago por costumbre. Pero si no me gusta cocinar y encima tengo que por obligación hacer cinco comidas al día para cinco personas es lógico que lo acabe odiando.

Plantando las bases

¿Por dónde empiezo?

Nunca me han gustado las etiquetas. Siempre he rechazado la necesidad que tienen las personas de catalogarlo todo. Y es que qué manía tiene el ser humano de tenerlo todo bajo su control. Definir, definir, definir = clasificar, clasificar, clasificar= juzgar, juzgar, juzgar.

Qué zapatos tan chulos…Ah, no…

Las palabras síndrome o trastorno me daban hasta escalofríos, ese era mi pensamiento hasta que me tocó a mí… Fue un alivio que me dijesen lo que me pasaba, no voy a mentir. Aunque sentirte trastornada no mola nada, saber que era algo fisiológico que de alguna manera afecta a mi mente, ayuda a poder abordarlo de otra manera.