Odisea en el espacio

– Disculpa la tardanza. Es que tengo un paciente con el síndrome de Estocolmo y no había manera de que se fuese a su casa. Decía que en su casa había demasiado espacio y que no lo podía soportar. Han tenido que venir los bomberos…un cuadro vaya, no quiero aburrirte.

– Tranquila, lo entiendo.

– ¿Cómo estás?

– Bien.

– …

– …

– ¿Cómo estás de verdad?

– De verdad que bien.

– ¿Y eso?

– Pues no sé. Será que hoy es un día de los buenos.

– Genial, así podremos trabajar mejor.

– Sí.

– Te he traído esto.

– ¿Qué son?

– Me dijiste que soñabas mucho y que a veces confundías sueño con realidad, así que aquí tienes dos cuadernos, uno para lo que sueñas y otro para cuando estás despierta. El de soñar lo tendrás siempre en tu mesita y escribirás lo que has soñado nada más te despiertes. Tú siempre te acuerdas de lo que sueñas así que es toda una ventaja.

– Son bonitos.

– Gracias. Pero no cambies de tema.

– Perdón.

– Vamos a estrenarlo ahora, yo escribiré por ti. Dime, ¿qué soñaste anoche?

– Mis sueños son una ida de olla total.

– Bueno, para eso estamos aquí.

– No me juzgues.

– Estoy acostumbrada, no lo haré.

– ¿Cómo que estás acostumbrada? Ya me está metiendo en el saco de los locos…

– Empieza por favor.

– Vale, el que avisa… Resulta que yo era una especie de científica de la NASA que se dedicaba a hacer investigaciones en el espacio y mi compañero de trabajo era Alberto San Juan.

– …

– No me mires así, dijiste que no me juzgarías.

– Perdón. ¿Se me puede escapar la risa?

– No.

– Vale, continua.

– El proyecto que teníamos entre manos era demostrar que las patatas emitían una serie de impulsos por los cuales se comunicaban. Y en eso estábamos, poniéndole electrodos a una Red Pontiac cuando entró mi jefe y me dijo que me iban a trasladar a Marte. Cuando llegué allí, mis compañeros de equipo, Michael Fassbender y Charlize Theron, me dijeron que lo que teníamos que hacer era controlar la población colonizada. Un subespecie mitad gamba-mitad humano del espacio a lo Distrito 9 que se habían vuelto insurrectos y había que controlarlos con medidas más drásticas.

– Ves demasiadas películas, lo sabes ¿no?

– ¡POR FAVOR!

– Perdona, sigue sigue.

– Allí estábamos nosotros, la Charlie, el Miki y yo con nuestros trajes de astronautas y nuestras metralletas laser controlando a las gambas. Todo el entorno estaba como tapado por una especie de burbuja gigante de cristal impenetrable que a su vez tenia diferentes departamentos…

…Cuando se portaban mal les echábamos un gas que los torturaba y así los manteníamos a raya. En una de esas, los colonizados consiguieron cortar la electricidad haciendo que todas las esclusas quedasen abiertas. Nos pusimos
a correr huyendo de los gambones pero cogieron al Fassbender y gracias a eso nosotras conseguimos reestablecer la corriente y pudimos poner las barreras otra vez. Puesto que los departamentos eran como pequeñas burbujas transparentes pudimos ver cómo lo despedazaban y se lo comían. Y ya me desperté.

– Vaya…

– Estoy podrida ya lo sé.

– No, es sólo que me parece un sueño realmente elaborado, si lo haces aposta no te sale.

– Todos son así, como películas. Y uno detrás de otro. No hay día que no sueñe.

– A veces cuando uno pasa un periodo de ansiedad suele soñar mucho y descansar poco. ¿Qué significado crees que tiene?

– Pues es que veo difícil sacarle un significado a que estoy en el espacio y me dedico a perseguir gambas del espacio junto con mis amigos de Hollywood.

– Ya pero no te quedes en lo superficial. Resulta que eres algo importante, haces algo importante y al final sale mal por algo que podría ser tu culpa.

– ¿Mi culpa por qué? Fueron las gambas insurrectas.

– Ya pero seguro que en la vida real te hubieses echado la culpa o piensas que de una manera o de otra sería una cagada tuya.

– Eso sí.

– El subconsciente y los sueños no son más que el reflejo de nuestro día a día. Experiencias cotidianas mezcladas con nuestras preocupaciones y miedos. No tiene por qué ser malo ¿te sientes mal cuando te despiertas?

– Hombre, hay sueños realmente desagradables pero lo que más me molesta de todo es ser tan sugestionable. Si tengo que ir a casa de no sé quién a hacer no sé cuantos ya me pego toda la noche soñando y montándome una película que ni Spielberg en sus mejores tiempos. Y además suelen acabar mal, una vez soñé que inventaba un aparato que grababa los sueños como si fuesen una película…

…Vendía el aparato a un precio muy asequible y claro me forraba, pero cuando me lo ponía yo no funcionaba y nunca podía ver mis sueños. Luego también están los sueños dentro de sueños. A veces sueño que estoy soñando y me veo a mí misma desde fuera queriendo despertar a la que está durmiendo. Es un coñazo, la verdad. Es como si te fueses a dormir reventada y alguien a los cinco minutos te despertase para que te vayas de fiesta.

– Bueno, te diré qué haremos. Tú seguirás apuntando todo lo que sueñes y luego lo traerás aquí y lo analizaremos. ¿Te gustaría que probásemos unas sesiones de hipnosis?

– ¿Tengo que creer en ello para hacerlo?

– No.

– Entonces vale.

– Genial nos vemos pronto.

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