Miso

No veas la de ingredientes que se descubren cuando sales de la chicha y el pescao. Al tener que buscarte la vida para tener una dieta variada a veces encuentras verdaderas delicias. El miso para mí es una de ellas.

Todos hemos ido a algún japonés, nos han puesto la sopa de miso y hemos gozado con el regustito salado que deja y esa mezcla de ingredientes tan sumamente acertada. El miso no es más que soja fermentada con sal durante un tiempo determinado y dependiendo de ese tiempo tendremos un tipo u otro (rojo, blanco, negro…). A mí personalmente el que más me gusta es el miso blanco o shiro miso, que es el que menos fermentación lleva y por lo tanto el de sabor más suave.

Es un alimento que podría considerarse «détox» por las propiedades beneficiosas para el organismo que tiene y lo poco calórico que es. No cuesta nada una o dos veces a la semana cocinar este tipo de platos en la cena por ejemplo y el organismo lo notará enseguida. Además es increíblemente versátil ya que no sólo lo puedes utilizar a modo de avecrem sino que además puedes hacer adobos, patés, hummus…

A la hora de comprarlo iremos a la herboristería aunque cada vez se puede ver más en grandes superficies. Veremos que es como una especie de pasta y que podemos elegir entre pasteurizado y sin pasteurizar; el primero nos sirve como condimento pero el que nos interesa es el segundo, que nos sirve también para ello pero además conserva sus propiedades. Es un alimento caro pero piensa que sólo utilizaras una cucharadita y en la nevera se conserva infinito ya que nunca se hace malo.

Sopa de miso

Ingredientes para una persona

  • Una cucharadita de miso.
  • Cebollino
  • Un trocito de alga wakame (se expande con el agua)
  • Algún tipo de seta japonesa o champiñones.
  • 3 ó 4 trocitos de tofu.
  • Una cucharadita de aceite.

Antes de nada pondremos en remojo el wakame. Unos 15 minutos serán suficientes. Echaremos aceite en un cazo y sofreímos un pelín las setas y el tofu. Añadimos unos dos vasos de agua junto con el alga en trocitos (desechando el agua del remojo) y lo dejamos hervir unos 10 minutos.

Apagamos el fuego (muy importante no cocinar nunca el miso si no pierde todo el power) y apartaremos en un bol pequeño un poco de agua de la cocción y aquí añadimos la cucharada del miso removiendo bien para que se deshaga correctamente.

Una vez tenemos el mojo preparado simplemente nos falta añadirlo al resto de la cocción y ponerle cebollino picado por encima para decorar. Si lo quieres hacer más light aún simplemente no sofrías los ingredientes y ponlos a hervir directamente.

¿Qué nos aporta este plato?

  • Es un alimento rico en proteínas.
  • Gracias al ácido linoleico y la lecitina ayuda a disolver el colesterol adherido a las paredes de los vasos sanguíneos.
  • Al no estar pasteurizado contiene bacterias prebióticas y éstas ayudan a la flora intestinal.
  • Contiene isoflavonas que favorecen el equilibrio de las hormonas femeninas ayudando a aliviar los síntomas de la menopausia.
  • Nos aporta minerales, es antioxidante…y todo esto en una sopa riquísima ¿qué más quieres? Si es que sólo le falta limpiarte la casa.
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