Lentejas

¿Cómo es posible que haya tantísima gente que no sabe hacerse unas buenas lentejas? Gente joven que no sabe ni hacerse un huevo frito, un guiso o un caldo. Gente que sólo come precocinados, esa gente. Esa comida, aparte de ser cara, aunque en un principio no lo parezca, no es nada saludable. Ya no sólo por los conservantes y colorantes sino por toda la sal, azúcar refinado y saborizantes que le añaden para que esté jodidamente buena.

¿Qué pasa con esto? Pues que en el caso del azúcar provoca una adicción muy seria que se puede comparar con la dependencia a cualquier droga. Conozco mucha gente en este estado de necesidad permanente y el caso es que al tratarse de comida no lo relacionan con una adicción. Pero está demostrado que el azúcar segrega dopamina en el cerebro, una sustancia que funciona como neurotransmisor. Es como un chute de energía, una sensación de motivación muy seria. Esta sensación provoca que, cual ratoncitos de laboratorio, necesitemos apretar ese botoncito que nos da nuestra recompensa una y otra vez.

Actualmente cualquier alimento minimamente procesado contiene estas sustancias. Alimentos como el tomate frito y las aceitunas, que en principio no tendrían por qué llevar estos aditivos los llevan en gran cantidad. ¿Solución? Muy sencillo, cocinarte tú. Comer de ráiz es la única manera de combatir el sobrepeso, el colesterol, la diabetes, etc. Comer más fruta, verdura, legumbres, cereales y semillas te proporciona una alimentación sobradamente equilibrada. Los azúcares que tu cuerpo necesita ya están presentes en estos alimentos por lo que cualquier otra cosa sería un añadido. Hoy vamos a hacer unas lentejas como dios manda, en versión light y menos light.

Potaje de lentejas para dos personas

Ingredientes:

  • 200 gr de lentejas
  • Un puñado de arroz
  • Una cebolla
  • Un tomate hermoso
  • Un par de dientes de ajo
  • Una zanahoria
  • Una patata
  • Un par de hojas de laurel
  • Comino al gusto
  • Una cucharadita de pimentón
  • Sal
  • Aceite

Las lentejas me gustan de todas las maneras. En ensalada, en puré, en hamburguesas…me encantan las rojas, las sin piel, las negras, verdes, de todos los colores, pero como más me gustan son así. Y creo que es importante saber hacer un buen guiso de lentejas como principio y luego a partir de ahí ir experimentando con ellas. Cada uno tiene su propia manera de hacerlas, así es como las hacía mi abuela y así me vuelven loca a mí, como no podía ser de otra manera.

Sofreímos la cebolla en un poco aceite y cuando esté un pelín hecha le añadimos los ajos, todo cortado a trocitos pequeños. La zanahoria la añadimos también a trocitos o medias lunas y sofreímos todo bien con las hojas de laurel. Le añadimos el tomate rallado, una cucharadita de pimentón dulce, el comino y sal al gusto. Cuando esté todo bien cocinado añadimos las lentejas las mezclamos bien con el sofrito y añadimos agua caliente. Depende de si nos gustan espesas o no le añadiremos más o menos. A mí me gustan más bien espesas por lo que yo simplemente las cubro de agua.

Depende de las lentejas que tengamos tardarán más o menos en hacerse, en el paquete se nos indicará el tiempo que tardan. Si tardan 40 minutos cuando falten 20 añadimos el arroz y la patata. Como siempre es ir probando, de sal, de especias y de punto de cocción. Si las acompañamos con una ensalada verde aliñada con limón nos aseguramos de que el hierro se absorbe en nuestro organismo como toca ya que la vitamina C se encarga de esto.

Si queremos que la receta sea light, en lugar de sofreír la cebolla, los ajos y el tomate, los ponemos a hervir junto con las lentejas, las zanahoria en trocitos, las especias y un pelín de sal. A los 10 minutos los apartamos, hacemos un puré con ellos y lo añadimos. Echamos el arroz y la patata igual, cuando queden unos 20 minutos. Le echamos un chorrito de aceite en crudo cuando estén hechas.

¿Que nos aporta nutricionalmente? 

Hierro y calcio, que para las mujeres que tenemos menstruaciones abundantes es fundamental. Hidratos y proteínas, magnesio, potasio, vitaminas del grupo B que son esenciales para el funcionamiento de nuestro cerebro. Tienen mucha fibra por lo que son saciantes y muy bajas en grasas así que nos ayudan a mantener a raya el colesterol. En fin, que las lentejas y las legumbres en general son extremadamente saludables. Se pueden comer frecuentemente sin problemas, el problema es abusar, en cantidades y también con las grasas como el aceite y el chorizo. Se pueden convertir en un plato mega calórico que no nos conviene en absoluto por lo que, si evitamos esto, podremos disfrutar de ellas con libertad, es más debemos incluirlas por lo menos tres veces por semana.

 

 

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