Películas que me han marcado (II)

Cada vez que me pongo a hacer listas me quedo corta y decido que haré mas. Porque hay tantas y tantas películas que me han dejado una huella imborrable en mi frágil corazón que sería imposible condensarlas en una sola. Aquí va esta segunda parte de películas que me han marcado pero intuyo que habrá una tercera. Aclarar que no es segunda porque me hayan marcado menos sino por mi ya conocida fama de no saber resumir. Y lo que te rondaré, morena.

Películas que me han marcado (I)

He llegado a la conclusión de que en esta vorágine de sucesos y sensaciones llamada «vida», el cine es mi constante. Como si él fuese Penny y yo Desmond, como el hilo rojo de Ariadna y Teseo, siento que por muchos laberintos que la vida me pusiese nada podría cambiar ese sentimiento. Las películas tienen un poder absoluto sobre mí. Y aunque esa sensación me hace sentir vulnerable, es de las pocas cosas de mi vida que me alegro de que así sea.

En días totalmente arruinados a mí el cine me ha salvado. Mi mente descansa y sana por completo durante dos horas. Y eso es tan preciso, preciado y precioso para mí que siempre lo he consumido de forma compulsiva. Como una droga que te diese la felicidad instantánea ¿quién puede negarse a eso? ¿Existen los pelicólicos anónimos? No me importa, me vale la pena.

Captain Fantastic – Matt Ross

Cuando hablamos de sociedad en el más estricto sentido de la palabra siempre me evoca hacia la estructura de una máquina. Cada pieza es fundamental, todas son importantes para el correcto funcionamiento de esa máquina. Si una de esas piezas falla, por pequeña que sea, todo se desmoronará. «Captain Fantastic» nos lanza en la cara con maestría esas piezas a las que no hemos prestado atención. Sorpresa, nuestra máquina está rota.

Con una maestría soberbia la película nos muestra a un padre criando a sus hijos desde una perspectiva alejada de la sociedad. Lo que al principio nos parece una locura poco a poco nos parecerá la extravagancia más lúcida que podamos imaginar. Como en «La República» de Platón, ese padre junto a su mujer (que ahora está enferma) han creado una utopía en la que sus habitantes son súper hombres y súper mujeres. Despiertan con el alba para recorrer las montañas en un entrenamiento extremo, escalarlas y entrar en conexión con nuestra verdadera madre, la naturaleza. Leen sin parar, son autodidactas y tienen pensamiento crítico, se cuestionan todo lo que les rodea y son perfectamente autosuficientes.

En la ciudad sin límites – Antonio Hernández

Leyendo algunas críticas de esta película me da por pensar que hemos perdido un poco la capacidad de sentir los detalles, de apreciar la belleza y de observar lo que se nos está queriendo mostrar. Si has perdido el don de la espera, de saber degustar las mieles de Capra, de dejarte llevar por un sueño que te conduzca a viajar; si has dejado de sentir el amor, la fraternidad entonces seguramente esta cinta no te llegue en absoluto.

Creo que es de la relaciones padre-hijo más bonitas que he visto en el cine. Y no es de extrañar porque estamos hablando de Fernando Fernán Gómez, alias « ¡A la mierda!» y Leonardo Sbaraglia, alias «Estoy cañón y lo sé». Ambos hacen un tándem perfecto a la hora de llevarte por el viaje misterioso que es la vida de Max, un empresario de éxito que ahora en su vejez se debate entre la vida y la muerte a causa de un tumor. Su hijo se tendrá que enfrentar a algo más que a un viejo gruñón, rebelde y cabezón.

Capharnaüm – Nadine Labaki

Siempre he sostenido que no me parece normal que para llevar un coche te hagan tantas pruebas y que para dar VIDA cualquiera pueda hacerlo. Sin unas preguntas previas, sin un manual de instrucciones…así nos va. Como ya vimos en la infravalorada ‘Idiocracia’ las personas con mayor nivel económico e intelectual son las que menos hijos tienen o incluso dejan de tenerlos por todo lo que supone. De esto va Capharnaüm pero sólo en la superficie porque estamos ante una de las cintas más críticas con el género humano de los últimos tiempos. La fotografía, la música y los maravillosos actores hacen de esta cinta una de mis favoritas de este año. Imposible que te haga sentir indiferente y no te haga plantearte toda tu vida y lo afortunados que en realidad somos.