Y lo del yoga

A veces, a mi cabecita (que no para nunca quieta) se le ocurren las ideas más disparatadas, los retos más absurdos o las profesiones más rocambolescas a las que me podría dedicar. Emprendo esas ideas con una ilusión sin medida y a los dos días esa ilusión se esfuma tal y como había venido. Consecuencia: A mi edad colecciono un cementerio de ideas e ilusiones rotas que ya lo querrían muchos. No me preguntes por qué lo hago, a mí también me encantaría saberlo.

Sin embargo hay algo que con mucho trabajo ha aflorado en mí desde hace meses: Doña Constancia.

(Dramatización)

-Yo: Hola señora Constancia ¿Cómo está usted? Me alegro de conocerla.

– La Constans: Es un placer. Aunque ya nos conocíamos. Yo la saludo siempre pero usted pasa de largo.

– Yo: Bueno, es que nunca llevaba las gafas puestas y no podía reconocerla pero ahora que ya veo podemos ser amigas para siempre.

– La  Constans: Serénese mija. Conmigo las cosas poco a poco.

(Fin de dramatización (nunca))

Gracias a la Constans conseguí rutinas y hábitos. Gracias a la Constans llevo meses haciendo ejercicio por mi cuenta y me estoy poniendo más fuerte que el vinagre. Y gracias a la Constans conseguiré lo que quiera, lo dice Mr. Wonderful.

Urban Solitude – Anouk

Por muchos años que pasen, por mucho que el mundo no pare de girar hay una cosa que no se ha movido ni un ápice: mi admiración por esta señora. Anouk Teeuwe y Urban Solitude han significado tanto en mi vida que podría decir sin ánimo de exagerar (bueno va, sólo un poquito) que una parte importante de la mujer que soy hoy en día se la debo a ella. Es mi cantante favorita sin lugar a dudas.

Corría el año 1999, internet todavía no había hecho su mella en la sociedad y todo era nuevo, puro y excitante. Yo era una inocente prepúber, empanada de la vida, que comenzaba a formar su criterio. Mis hermanos eran mis maestros en lares como la música, el cine o el pressing catch y yo que me alegro. Porque gracias a eso descubrí tantas y tantas cosas que tal vez por mí misma jamás habría descubierto. Una de ellas es que tengo una fuerza sobrehumana.

Puñales por la espalda (Knives out) – Rian Johnson

El director de «Star Wars: los últimos Jedi», «Looper» (entre otras) y del que para mí es uno de los mejores episodios de la historia de la televisión , ha conseguido convertirse en el director revelación del año. Con «Puñales por la espalda», Rian Johnson (el Rayan para los amigos) se atrevió a meterse en un fregao de padre señor mío al más puro estilo de Agatha Christie en un claro homenaje hacia ella.

La historia comienza con un famoso novelista (Christopher Plummer) que ha fallecido en extrañas circunstancias en su mansión, justo después de la celebración familiar de su 85 cumpleaños. Un suspicaz detective (Daniel Craig) es contratado por alguien misterioso para investigar el asunto.

Y lo de las uvas

Existía el convencimiento de que la tradición de comerse las uvas en Nochevieja surgió de un excedente en 1909 por parte de unos agricultores alicantinos.

Sin embargo leí que desde 1896 varios periódicos comenzaron a relatar que entre los círculos más elitistas de nuestro país aquello se estaba convirtiendo en una costumbre.  «La Opinión de Tenerife» el 9 de enero de 1903 publicaba: «Nos disponemos a comerlas (una por cada campanada de las doce), en compañía de la dama con quien hayamos salido estrechados».

Familias de clase media y obrera acudían a la Puerta del Sol cada 31 de diciembre para burlarse de la burguesía y su tradición supuestamente importada de Francia y Alemania. En aquel excedente de 1909  se terminó por afianzar este rito con el que seguimos más de un siglo después, cuidao con la tontería.

Cada año, sin excepciones te comes sin reparo esas uvas. Siempre está el típico que las pela, las parte por la mitad o les quita las semillas. «Qué hartura», pienso yo siempre, «¿no se da cuenta de que si lo hace fácil no le van a dar suerte?». Mientras, yo me cojo las más grandes que haya, con más pepitas y más jugo. «¿Lo estoy haciendo bien, ¡oh! Todopoderoso Universo?».